lunes, 17 de agosto de 2020

Tarea 1 de Observación

Desde hace un tiempo comenzamos un taller sobre cómo estudiar la Biblia a través de mi canal de Youtube. El link para el curso es este: Cómo estudiar la BIblia (Los martes a las 18:00 estamos en vivo con la clase nueva).

Aquí les propongo un ejercicio para practicar.

Hemos estado aprendiendo la importancia de observar un texto bíbico. Tratar de conseguir todos los detalles que están escritos, aún los más pequeños. Tratar de comprender todo el texto o descubrir qué cosas del texto no comprendemos (Pueden ser palabras que suponemos su significado pero que no lo conocemos bien, lugares que ignoramos, datos de la historia que no hemos comprendido, etc.). Vimos varias técnicas para observar separando el texto por categorías y volviéndolo a unir para no perder el contexto.

Tomemos Marcos 2:1-12 y observemos. Marca todos los detalles que encuentres, personajes, acciones, etc. Recuerda que hay tres actividades que hacemos todo el tiempo: Leer, tomar notas y meditar.

Recuerda también anotar todas las cosas que no comprendes o necesitas investigar más. Anota versículos que vengan a tu mente mientras lees el texto.

¡¡IMPORTANTE!! ---- Recuerda NO leer comentarios, escuchar prédicas o cosas semejantes (hay un tiempo para eso pero ahora queremos sacar del texto lo que Dios nos muestre directamente)

Si deseas puedes compartir algunas dudas, preguntas o hallazgos en la caja de comentarios. Trataremos de responder esas inquietudes en las clases de los martes a las 18:00



lunes, 10 de agosto de 2020

Demasiado demasiado

La palabra "demasiado" quiere decir que algo está demás y tan demás que ya es innecesario (o incluso, a veces, un estorbo). Pero por alguna razón desde hace algún tiempo se ha comenzado a utilizar como un sinónimo enfático de "mucho". Por ejemplo a veces hay quien dice: "a fulanito lo quiero demasiado", cuando lo que quisieron decir es "lo quiero mucho" ya que si se quiere "demasiado", en realidad se ha rebasado la medida y por tanto ya hablaríamos de un afecto innecesario o incluso perjudicial.

En todo caso, yo creo que esto obedece a esa torpe costumbre que tienen las palabras de desgastarse a fuerza del uso, y a veces se desgastan tanto que su significado termina siendo banal, aunque en principio eran poderosas.

Eso puede suceder con palabras mucho más significativas como las conjugaciones de "amar".

Hace casi 20 años mis papás vinieron por primera vez de visita a México y un amigo mío me hizo el favor de llevarlos a pasear por la ciudad mientras yo estaba en horario laboral. Mas tarde mi papá me contó extrañado que mi amigo les había dicho: "su hijo los ama". ¿Qué era lo que mis papás tomaban como extraño en una frase así? Ellos eran muy conscientes de mis afectos, esa no era la sorpresa sino la palabra utilizada.

En Bolivia, hace 20 años (antes de que el internet nos devorara entre sus fauces a toda hora y en todo momento), la palabra "amar" sólo se utilizaba en la relación romántica entre novios o esposos. Uno podía amar a una novia pero no era lógico decir que uno "amaba" a sus padres. Era una palabra muy exclusiva a cierto tipo de amor, y eso la hacía muy especial... pero en México esa palabra ya había ganado terreno y se utilizaba de muchas maneras. (Tal vez por la cercanía a Estados Unidos, ya que en inglés la palabra love se utiliza naturalmente en esa gran cantidad de sentidos)

En todo caso, el día de hoy utilizamos la palabra "amar" de manera indiscriminada para referirnos a una canción, una película, una mascota, un día de la semana, un familiar o una actividad... y tal vez por eso de pronto hay la necesidad de enfatizar la expresión con un "amo demasiado".

¿Pero en realidad amamos todo eso? o solo hemos tomado una palabra que era significativa y la hemos usado indiscriminadamente, tanto que ahora es demasiado fácil decir que amamos a alguien, no porque amamos más sino simplemente porque es más fácil decirlo.

¿Cuál es mi propuesta? ¿Volver a utilizar la palabra "amar" sólo para describir un tipo de relación? Bueno, esa podría ser una opción pero creo que hay una alternativa aún mejor: amar de verdad a quienes por el momento sólo les decimos eso porque el vocablo surge de nuestros labios lo mismo con un helado, el chocolate, una película o una mascota.

Creo que el reto es pedir a Dios que nos ayude a amar indiscriminadamente pero no abaratar nuestro afecto... al final de cuentas, nunca se puede amar demasiado.

(Eso sí, creo que la palabra "demasiado" sí se usa demasiado y sería bueno respetar su significado... a veces es bueno entender que "mucho" no es "demasiado"... aunque sea mucho mucho...)

domingo, 12 de julio de 2020

¿Hace 6 años??? Converso verso a verso

Por pura casualidad hoy me di cuenta de que el primer programa de "Converso verso a verso" lo lanzamos el 11 de julio de 2014 (tal vez salió un poco antes en otra plataforma pero en ivoox se publicó el 11 de julio).

¡Qué!?? ¿han pasado 6 años?

Sí... así es.

En aquella época llegaban a Semilla muchos mails con preguntas acerca de distintos temas y yo me encargaba de responderlos. El problema era que eran muchos correos y afortunadamente mucho eran semejantes... por ello pensé que una manera de contestarlos sería grabando las respuestas y así podría dirigir a la gente a un programa específico en vez de escribir toda una respuesta.

También pensé que los lunes, antes de la junta de planeación de la iglesia podría pedirle a mis amigos que me ayudaran a contestar las preguntas, y así no cargaría todo el peso yo solito.

El siguiente asunto fue buscar un nombre para el programa... y una plataforma que no sea compleja porque yo no era -ni soy- diestro en los avatares digitales.

Era una conversación entre creyentes, que tratarían de responder preguntas a partir de los estudios verso a verso que habíamos hecho de la Biblia... entonces, como siempre me ha gustado la cacofonía surgió: Converso verso a verso.

Un converso es un creyente... y una conversación... y una cacofonía de con verso... en fin, una conversación con verso con conversos que conversan con verso a verso.... algo así.

Mis amigos se pusieron las pilas y solícitos llegaban a las citas... a veces... casi siempre... a veces... luego Dodo Robles se dio a la tarea de poner más micrófonos y alistar una sala donde podíamos grabar con más comodidad... más adelante Idalia Estrada me dijo que podía ayudarme con la edición y la gestión a las plataformas de ivoox, spreaker y podcast de itunes (se nota claramente cuando ella comenzó a editar los audios y ya no lo tenía que hacer yo)

Tiempo después algunos de mis amigos tomaron el llamado que Dios les hizo fuera de la CDMX y el reunirnos a grabar se tornó imposible... y así, sin quererlo un día dejamos de reunirnos para hacer este programa, que -debo decirlo- realmente me agradaba, me divertía y me permitía aprender mucho.

En homenaje al VI aniversario (léase "vi... v chica palito) decidí subir los programas que hay a youtube, a lo mejor alguien se divierte como nosotros nos divertíamos al hacerlo y a lo mejor alguien encuentra una veta de curiosidad que le lleve a cosas mucho más serias e importantes.

Podrás escucharlo aquí: Playlist de Converso Verso a Verso

domingo, 21 de junio de 2020

No te equivoques, mejor peca...

Uno de los discursos que a veces oímos cuando alguien ha caído en pecado es: "lo siento, es cierto, me equivoqué". Lo cual, supongo que pretende ser una especie de "confesión" pero que confiesa otra cosa y no lo necesario.

Verás, cualquier ser humano comete multitud de errores muchas veces al día: confundimos palabras, equivocamos el nombre de alguna persona, decimos una fecha equivocada, etc. 

Pero el pecado no es un "error involuntario" (¿error involuntario?? perdón por la redundancia) sino que es un acto deliberado de rebelión contra la Ley de Dios, por ello, cuando alguien peca no puede (o mas bien no debería) utilizar la frase "Cometí un error, me equivoqué".

Además, esta excusa suele acompañarse del razonamiento falaz: "El que esté libre de pecado tire la primera piedra" (Razonamiento que Jesús utiliza de una manera específica y en un contexto específico, no para escudarnos cuando "pecamos involuntariamente")

Por eso el consejo que puse en el título: "...mejor peca", ya que el aferrarte a que fue un error sólo es una demanda para reclamar que los demás no sean injustos al encararte, pues ¿quién no se equivoca?

... pero eso no es lo peor.

El disfrazar un pecado con el traje de "error" o "equivocación" nos arrebata la posibilidad de apelar a la Gracia de Dios, nos roba la libertad de confesión  y nos despoja de la capacidad de arrepentimiento delante de Dios. Y esa es una tragedia porque al escondernos en "fue un error" en realidad nos apartamos del perdón de Dios.

En realidad ese argumento es el triste eco de la primera excusa de la historia: "La mujer que tú me diste..." o la subsiguiente: "La serpiente me engañó y yo comí..." (al final pareciera que ni Adán ni Eva tuvieron la culpa... sólo cometieron errores... ¿quién podría tirar la primera piedra?)

"Me equivoqué, lo admito" es una trampa de nuestra carne para evitar la humillación que merecemos ante Dios y ante los demás.

Quienes apelan a la frase "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra..." olvidan que la mujer pecadora de Juan 8, estaba ahí dando la cara, sin escapar ni esconderse, aceptando su culpa delante de Dios y de los hombres. No es ella la que grita "¿Quién puede tirar la primera piedra?" sino que permanece ante el Señor -culpable y condenada- hasta que Cristo mismo la declara libre para irse... nunca dijo "Perdón, fue un error, me equivoqué, cometí una equivocación... pero quién no se equivoca".

Evita la trampa de caer en la trampa... no te equivoques, mejor peca... o para ponerlo sin confusión: no digas que fue un error, sino confiesa que has pecado y recuerda que:

"El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia"
Proverbios 28:13

lunes, 8 de junio de 2020

Portada 2 - Facundo Cabral en Bellas Artes

Corrían los años finales de la década del 70 y vivíamos entre las montañas del departamento de La Paz, más allá del Illmani, aquél célebre guardián de nieve que sojuzga la capital desde la arrogancia  de su altura.

Mis papás habían movido su residencia a un pueblito, lejos de la ciudad y apartados de la persecución política de la dictadura. Las centrales hidroeléctricas serían la fuente de trabajo y el germen de aventuras de aquellos tiempos que en mi mente se revuelven con recuerdos reales, historias que escuché y fotos que todavía conservo en la memoria

La casa era inmensa (como suele ser la casa de la infancia) y la incomunicación con el mundo era la anchura de cada día. En aquel pueblito no había señal de televisión, no había estaciones de radio ni llegaba ningún tipo de periódicos, lo único que nunca faltaba era luz eléctrica ya que casi todos en el pueblo trabajaban en la central hidroeléctrica que alimentaba de corriente eléctrica gran parte del departamento. (ojo, Bolivia está dividida en "departamentos", es el equivalente a "estados" en México)

La cosa es que en medio de aquella vida rural, mis papás tenían algunos cassettes que sobrevivieron a la mudanza y a la censura del gobierno militar, y esa era la música que se escuchaba en casa todos los días. Mis días se iban en jugar, cazar arañas, comer pan recién horneado y escuchar la música de mis papás.

Entre la música que había sobresalía un cassette en particular, uno en el  que se oía a un solo hombre que cantaba con su guitarra mientras el público reía y aplaudía cada cierto tiempo, incluso antes de que la canción terminara. Otra cosa que recuerdo es que este hombre del cassette hablaba mucho, mucho, pero hablaba como si cantara, como si contara una vida en cada letra (muy distinto al cassette con el discurso de Fidel que en aquel tiempo me aburría... que luego me gustaría... y que ahora..., bueno, esa es otra historia)

En ese cassette había una canción acerca del diablo, una sobre una tal "señora de Juan Fernandez" y una sobre la María Teresa, que comenzaba con una serie de bienaventuranzas que desde aquella época me intrigaban, y que desembocaban en una canción que hablaba de María Teresa, una mujer que brillaba con luz propia en medio de la canción. Una mujer cuya belleza competía con las bienaventuranzas que precedían a la melodía.

Pasaron los años y ese cassette se fue disolviendo entre recuerdos, más mudanzas y más dictaduras... hasta que un día, cuando ya vivía en México, entré a Mixup y encontré entre las novedades un CD con estas canciones que a mí me sonaban a "ratatouille" (Si viste la película me comprendes).  Escarbé entre mis bolsillos los pocos pesos que tenía y arriesgando la comida de la semana compré el par de discos  (Un CD doble) y me fui rápidamente a mi casa.

Mis papás inspeccionando una presa
para la central hidroeléctrica
La emoción me embargaba mientras colocaba ese tesoro... directamente a la canción de la  María Teresa. Cuál sería mi sorpresa cuando al escuchar la letra, siendo ya un hombre crecido y a miles de kilómetros de mi casa, me daba cuenta de
que en realidad ¡María Teresa era -y siempre ha sido- mi mamá!

En verdad Alicia es quien hizo siempre que sea "bienaventurado este lugar y este  momento, amigo mío, porque la vida es aquí y ahora... y contigo"

Gracias Mamita... nunca necesitaste ni el brillo de la luna pa estar hermosa!


sábado, 6 de junio de 2020

Evangelio de Juan... tengo una confesión

Nos tomó casi un año exacto estudiar en Semilla Querétaro el Evangelio de Juan, verso a verso (Aquí puedes escuchar toda la serie). Y recordé que siempre digo que hay dos libros de la Biblia que no me gusta estudiar/predicar: El libro de Salmos (las razones las contaré algún día) y el Evangelio de Juan.

Sé que suena raro decir eso de uno de los libros de la Biblia más queridos por todos (incluso por mí), pero déjenme me explico.

Digo que no me gusta estudiar el Evangelio de Juan (y sobre todo tener que enseñarlo en un estudio bíblico) porque siempre termino frustrado.

Siempre tengo la sensación de que debía haber estudiado un poco más, me quedo con la idea de que dejé de lado doctrinas que pudieron enseñarse y que ni siquiera tuve tiempo de mencionar (o a veces  ni de estudiar). Entonces la siguiente semana arranco temprano mi jornada de estudio y reviso el texto en todas las versiones, en todos los idiomas y repaso todos los comentarios que ofrece internet. Me sumerjo en el griego y reviso las referencias al Antiguo Testamento (incluso en la Septuaginta), saco mi Nuevo Testamento interlineal y mi libro de Teología Sistemática para que no se me vaya ninguna brizna doctrinal sin que sea desempolvada. Luego magistralmente acomodo eso en un prédica de 45 minutos y...

...y sí, regreso frustrado porque tengo la impresión de que compliqué demasiado algo que podía haberse comprendido con una lectura sencilla y tal vez alguna que otra referencia hacia algún otro pasaje.


Es que este Evangelio es así, alguien lo describió como "un océano tan profundo como para bucear y a la vez una pequeña alberca en la que un niño puede jugar sin peligro". Bueno, por esa bendita sensación de incapacidad que saca a flote es que no me gusta este Evangelio... y sí, lo diré claro y con todas sus letras, es también por esa misma razón que me encanta y no puedo esperar la próxima vez que tengamos que estudiarlo en la iglesia. Por lo pronto, a partir del 14 de junio comenzaremos a estudiar Gálatas, verso a verso, espero que no nos tome un año... pero quién puede predecir esas cosas...

jueves, 28 de mayo de 2020

Portada 1 - Un secreto a voces

En aquel tiempo yo trabajaba por las noches tocando con "Los perros rabiosos" en el "Clapton, club de blues" (Aquí hay un video  con una canción del disco de la banda y Aquí otra tocando en vivo en el Clapton). Por ello, los domingos dormía hasta tarde ya que llegaba a casa cerca de las 4:00am.

Pero ese domingo era especial porque mi mamá regresaba de México. (Había estado unos días en un congreso de ceramistas y tomando unas clases de talvaera). No recuerdo los detalles pero supongo que mi mamá llegó a casa cerca de las 6 de mañana porque cuando desperté, como a las 8:00, ella ya estaba ahí.

"Te traje un regalo", me dijo indicándome que me dirigiera a la sala, donde estaba el aparato para reproducir CD's. Me acomodé en el punto exacto en el que sabía que se escucharía mejor.
"Cerrá los ojos". Dijo con severidad y yo obedecí sin discusiones.

Entonces se escuchó el rechinido de la apertura de un baúl y el sonido de todo tipo de objetos siendo extraídos...

...Por esas fechas, todos esperábamos ansiosos a que saliera el álbum "Descartes" de Silvio Rodriguez. Sabíamos que saldría pronto pero -en los tiempos previos al internet, y en una Bolivia tan lejana- solo podíamos suponer y esperar a que alguna tienda nos sorprendiera con el disco en la estantería.

Cuando se escuchó "¿Quieres que te muestre mi secreto?" y comenzó a sonar una guitarra abrí los ojos extasiado ¿Sería acaso el tan esperado Descartes?

Mi mamá, como siempre lo hace, adivinó mis pensamientos y me dijo "No, no es eso que crees". Un instante después se escuchó claramente la voz de Silvio... Yo la miré y dije "¡es el Descartes!" Ella contestó con calma: "no, no lo es"

Centré mi atención en la canción, la voz era de Silvio, no había dudas.... pero de pronto sonó Filio, a quien conocía sólo por unas grabaciones que encontré en un cassette que me había prestado Gustavo. Cada vez más confundido miré a mi mamá y ella me entregó el CD "Secreto a voces"

Unos días después, mientras yo ponía el disco en todas partes y memorizaba los acordes de todas las canciones, mi mamá dejó sobre mi cama el folleto de una escuela de música en la Ciudad de México. Sólo unas semanas más tarde ya tenía mi boleto y la fecha de vuelo para venir a México, sin saber que sucedería todo lo que aquí me habría de suceder.

Los recuerdos de esos meses antes de mi viaje a México están teñidos con el sonido y la fragancia de este disco. Lo curioso del caso es que un día encontré a quien podía enseñarme el cómo por qué y el cuándo, y que como el Sol de Justicia, brilló sobre mi vida.
Esta es la canción que abre el disco y que escuché aquella mañana tan cercana, aunque han pasado casi 22 años: