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miércoles, 12 de mayo de 2010

¿Azar...? No creo...

Hace un tiempo alguien me mandó el link del video que está a continuación y mientras lo veía pensaba en que sería absurdo si alguien pensara que todo lo que sucede es producto del azar, es decir, ¿quién podría creer que cada una de las imágenes formadas, así como el orden de las mismas y la transición entre una y otra son producto azaroso del viento? ¿no es demasiado perfecto como para creer eso? ¿no sería imposible o absurdo creer que esa historia se creara "así como así"?

Bueno, si algo tan sencillo como una historia en una caja de arena nos impacta ¿por qué creer que la vida -multiforme como es- se generó en todos sus aspectos como un simple acto del capricho del azar? y además, ¿Quién en su sano juicio dice "¡Wow, qué increíble que es la arena!"?, ¿no es, acaso, más lógico decir "¡Wow, qué increíble lo que esa mujer hace con la arena...!!?. Bueno, también en nuestra vida cotidiana hemos caído en la trampa de admirar más la creación que al creador (Pablo lo dijo muy claro en Romanos 1, ¿no es verdad?)

Esta es la historia:



Aquí hay una página con respuesta a las preguntas más frecuentes acerca de este video (música, símbolos, etc) lamentablemente sólo está en inglés.


viernes, 13 de junio de 2008

El fin se ve en el principio

El asunto de la evolución o la creación no tiene su origen en la duda “¿de dónde venimos?”, sino que se desprende del miedo a responder la pregunta: “¿A Dónde vamos?”, porque el asunto es sencillo:

Si somos producto de un accidente cósmico, el resultado de una combinación aleatoria de moléculas, o sea, en realidad si eso es cierto sólo somos una broma del azar.
Entonces si ese es el caso no importa cómo vivamos, a final de cuentas, de una piedra o un río sólo nos distingue un número en los dados del destino. No hay propósito, no hay meta ni medida, pero…

Si somos el resultado de la creación consciente de un diseñador, entonces eso implica que voy a dar cuentas de mi vida. Entonces importa mucho el cómo vivo y lo que hago, y en ese caso ya tengo un estándar para medir lo bueno y lo malo: el estándar que fija el Creador de este magnífico laberinto.

Hay dos tipos de personas:
Los que creen en la evolución porque no han oído la verdad de la creación; y

Los que deciden creer en la evolución porque de esa manera pueden seguir viviendo sus vidas de la manera que ellos lo deseen, convirtiéndose a sí mismos en sus propios dioses, definiendo por sí mismos lo bueno y lo malo.

¿Creación? ¿Evolución? No es un asunto de evidencia sino de conciencia. (En otro momento hablaremos de la evidencia)