jueves, 10 de diciembre de 2009

¿Por qué ser lleno del conocimiento de Su Voluntad?

"…Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios, fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad…"

Col 1:9-11

El propósito de ser lleno de conocimiento de Su Voluntad (por qué pedir eso, o por qué es necesario) tiene un propósito claro: Para andar como es digno del Señor, y eso se evidencia de cuatro maneras, andar:

- Agradándole en todo. O sea, no sólo apartarme del pecado y caminar “neutral”, sino que todo en mi vida se haga con una razón: agradarle a Él, no sólo “no desagradarle”

- Llevar fruto en toda buena obra. Mi vida debe caracterizarse por llevar buenas obras (no para salvación, sino porque soy salvo), llevando el fruto del evangelio para Su Gloria

- Creciendo en el conocimiento de Dios. Esto es conocerle un poco más cada día, no limitarme a conocer a alguien que conoce de Dios, sino conocerle a Él mismo. Como en una relación entre hombres, la fortaleza de la relación es proporcional al tiempo que se invierte en la misma.

- Fortalecido (…) conforme a la potencia de Su Gloria. Andar fortalecido es necesario para que las circunstancias de la vida no me quiebren, y eso se consigue dejando de descansar en mis fuerzas y apoyándome en las fuerzas que Él me da, esa fuerza me permite tener paciencia y longanimidad.

Mientras permanezco en La Palabra voy conociendo Su Voluntad y puedo ver el resultado si estoy andando agradándole en todo, llevando buen fruto en todo, creciendo en mi conocimiento de Dios y siendo cada vez más paciente y longánimo a través de Su Fortaleza. Justo lo contrario sucede cuando estoy en pecado: no le agrado, no puedo llevar buen fruto, mi relación con Él está rota y eso se refleja en falta de paciencia; y la falta de paciencia normalmente me lleva a confiar en lo que ven mis sentidos en vez de confiar en Su Palabra y así, de esa manera, continúo en pecado.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Sabiduría e inteligencia espiritual...

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual”

Colosenses 1:9

Pablo dice que desde que Epafras les contó del amor que tenían los colosenses ha estado orando constantemente. Pablo no sólo oraba por aquellos que no creían en el evangelio o por aquellas personas que estaban pasando pruebas o estaban en dificultades, sino que también oraba por personas que estaban firmes en La Palabra y cuyo fruto y amor eran evidentes.

¿Qué oraba Pablo?

Que sean llenos del conocimiento de Su Voluntad en dos aspectos:

1. En toda sabiduría. La sabiduría simplemente es el “saber qué hacer en el momento adecuado”. ¿Alguna vez te has encontrado en alguna situación en la que no sabes qué hacer con respecto a alguna decisión que tienes que tomar?, bueno, en ese caso lo que necesitabas era sabiduría, y la sabiduría está a nuestro alcance simplemente pidiéndola a Dios, quien la da abundantemente y sin reproche, si pedimos con fe, dispuestos a obedecer (Santiago 1:4-7)

2. Inteligencia espiritual. Esto es poder discernir las circunstancias y ser guiados por el Espíritu y no por la apariencia de las cosas. Puesto en otras palabras: saber reconocer a Dios en todos los caminos (Proverbios 3:5-6)

La inteligencia espiritual me permite reconocer el lugar donde estoy parado, saber si las circunstancias son una prueba, una oportunidad o una tentación; y la sabiduría me da los pasos a seguir para no apartarme del camino de Dios.

Deberíamos orar más seguido porque Dios nos provea de sabiduría e inteligencia espiritual, y no solo a nosotros, sino también a nuestros hermanos en Cristo, ¿no?

jueves, 5 de noviembre de 2009

Epafras

“…como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros, quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.”
Colosenses 1:7-8
Epafras era un hombre cuya vida mostraba evidentemente que conocía la Gracia de Dios. Pablo podía decirles a los colosenses: “¡Miren a Epafras, él es un ejemplo de alguien que no sólo ha oído, sino que ha conocido la Gracia de Dios; es alguien en quien la Palabra del evangelio lleva fruto y crece”.
Además Epafras era alguien que hablaba del amor que los colosenses se tenían, no se enfocaba en los problemas o en los chismes que siempre había -y hay- en las iglesias. Por último, Epafras era un fiel ministro (siervo) de Cristo, no sólo un "ministro" a secas sino un "fiel ministro".

Esto me lleva a preguntarme ¿Estoy dando evidencia en mi vida diaria de que soy alguien que conoce la Gracia de Dios? ¿La Palabra del evangelio, en mi vida, lleva fruto y crece o por el contrario cada vez escasea más?
¿Mi hablar cotidiano es de chismes y quejas o de amor con mis hermanos en Cristo? (Proverbios 26:20)
¿Estoy siendo fiel en lo que Dios me ha puesto a hacer? (sea lo que sea)

lunes, 19 de octubre de 2009

Y a pesar de todo... esperanza

Sansón se fue enredando en pecado poco a poco. En el capítulo 16 del libro de Jueces vemos cómo primero va con una ramera y eso provoca que le tiendan una trampa, pero Dios es fiel y permite que Sansón con su fuerza pueda salir de la situación.
Más adelante lo vemos con Dalila jugando una carrera de engaños. Una y otra vez Sansón atribuye su fuerza a distintas suertes y Dalila encuentra la frustración al tratar de atraparlo.
En vez de regresar a casa al saberse emboscado, Sansón persiste en el pecado, creyendo que él puede manejar las cosas en sus fuerzas, al final de cuentas, hasta ahora pareciera que no hay consecuencias que pagar; pareciera que Dios no tiene ningún inconveniente con su pecado.
Posteriormente Sansón le revela la verdad, creyendo tal vez, que las reglas no se aplican a él. El v.20 dice que Sansón se dijo "Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él" (Proverbios 6:27-28 dice: "¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?").
Al final podemos ver a Sansón convertido en un juguete del enemigo, en un instrumento con el cual el Nombre de Dios es blasfemado. Pero Dios es un Dios de misericordia, en el v.22 leemos "Y el cabello de su cabeza comenzó a crecer..." Dios no lo ha desechado.
En lo último de su vida Sansón vuelve sus ojos a Dios y cuando ya no tiene fuerzas, se ve fortalecido. Cuando todo ya está perdido, Sansón nuevamente encuentra que Dios no se había movido sino que él mismo era quien se había apartado.
Ese es Dios: paciente y misericordioso.

Si el pecado ya ha consumido todas tus fuerzas, si en tu vida la esperanza se ha esfumado , si ya no sabes qué hacer... vuelve tus ojos a Cristo; Él sigue siendo real y sigue con la mano extendida, no importa cuánto te hayas alejado, su amor puede alcanzarte. Además Él dijo: "...el que viene a mí, no le echo fuera" (Juan 6:37)

(Si ya no tienes alternativa... no te tardes: vuelve tus ojos a Cristo. Este tema habla por sí solo: Whitney Houston "I look to You")

lunes, 5 de octubre de 2009

Esfuerzo...

Ah... recién fue mi cumpleaños y me puse un poco nostálgico (será la edad...) y mientras escarbaba entre la bruma de un lejano tedio, había una melodía en mi cabeza que me alcanzaba desde los años en que tocaba con la orquesta de mi colegio (primero clarinete, luego flauta y por último violoncello).

Recuerdo cómo nos esforzábamos por sonar bien. La técnica... la dinámica... el ojo atento a la batuta y las horas de estudio en los salones más apartados para evitar ser molestados. Incluso aquellos días en que había que saltarse una comida porque el único horario con piano disponible era al medio día.

Inevitablemente a fin de año había que presentarse en el teatro de "La casa de la Cultura" y entonces se reflejaba si realmente habíamos "corrido" esta carrera adecuadamente o si fueron todos intentos estériles... y al final de cuentas todo eso era para conseguir un aplauso, una buena calificación o una mirada de admiración de los alumnos menos avanzados... o como diría Pablo "coronas corruptibles"

Pablo nos invita a vivir el tiempo que tenemos, "corriendo" para obtener otro tipo de coronas: incorruptibles... y para ello es necesario correr con la meta clara, no correr sin sentido. Pelear no como quien golpea el aire, sino pelear sin errar los golpes, sujetando mi cuerpo en servicio del Espíritu, no al revés, así que, tengo un año nuevo por delante para esforzarme memorizando la nueva partitura (La Palabra), atento a la batuta del Señor de universo, buscando ese salón escondido para no ser molestado mientras hablo con el Creador.

La melodía que sonaba en mi cabeza (tal vez porque nunca me salió como debía) desde aquellos años mozos era el "Carnaval de Venecia" de Paganini, aquí algunas versiones que encontré por ahí... (en memoria del Instituto de Bellas Artes y Educación Integral)

Unas versión con flauta


Ahora una versión con variaciones, de Tarrega (para "guitárrega"...)


...
Por último una versión jocosa de Vadim Repin en el violín: :)

lunes, 28 de septiembre de 2009

La esperanza, La Palabra del Evangelio, la Gracia de Dios

“habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio, que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad”

Colosenses 1:4-6


Los colosenses habían aprendido a amar a todos los santos porque tenían clara cuál era la esperanza que les estaba guardada en los cielos, y esa esperanza la conocieron cuando llegó a ellos La Palabra del Evangelio, por eso en sus vidas había ese amor a los santos, porque no sólo había oído la Gracia de Dios, sino que la oyeron y la conocieron.

La Palabra verdadera del evangelio llega a mí no como una conquista particular o como resultado de mis esfuerzos, sino simplemente como un regalo de Dios: Él la envía y llega a mí por Su Gracia (Juan 1:12-13). Por otro lado, es claro que si la Palabra llega a mí, ésta siempre lleva fruto y crece en mi vida, ya que La Palabra produce Fe en mí (Romanos 10:17) y esa Fe salvadora siempre lleva un fruto evidente (Santiago 2:17).

Yo necesito oír la Gracia de Dios cada día (no sólo oír “de la Gracia” sino “oír la Gracia”), esto es permanecer en Su Palabra constantemente y, luego de oír La Gracia, necesito conocerla, es decir, caminar en ella, descansar en ella, vivir en ella, saber y creer que Dios me salvó sin merecerlo. (Salmo 34:8)

lunes, 14 de septiembre de 2009

Los colosenses

Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor
Jesucristo,
habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que
tenéis a todos los santos. (Col. 1:3-4)

Hay dos características importantes que tenían los colosenses, por las cuales Pablo da gracias a Dios:
1. Su Fe en Cristo Jesús
2. El amor que los colosenses tenían a todos los santos.
Estas dos cosas están íntimamente ligadas ya que la segunda es la confirmación de la primera, como el apóstol Juan nos escribió:
"Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?" (1 Juan 4:20).
Es decir, la gente podía ver claramente la fe en Cristo de los colosenses a través del amor que ellos le tenían a todos los santos, y ese amor no era simplemente un sentimiento llano, sino que se mostraba en hechos visibles, tanto, que había gente que podía comentarlos. Eso fue lo que Pablo escuchó y por eso da gracias a Dios. ¿Estoy viviendo de tal manera que otra persona podría oír que mi fe es visible a través del amor a los santos, y dar gracias a Dios por ello? ¿Qué reporte oiría Pablo acerca de mi forma de vida?

lunes, 17 de agosto de 2009

Paciencia

"Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca" (Stg 5:8)

Tener paciencia es confiar en Él y esperar en Él; es, simplemente, hacer lo que me toca hacer: orar, permanecer en Su Palabra, predicar Su Nombre.

Tener paciencia sin afirmar mi corazón es imposible. Un barco, si no suelta sus anclas no puede permanecer estable, sino que será llevado por los vientos y las corrientes a la deriva. De la misma manera, jamás podré esperar con paciencia si no he anclado y afirmado mi corazón en Cristo.

¿Y cómo se hace eso?

v. 9 No te quejes de la gente alrededor, espera en el juez. Ten paciencia

v.10 Permanece viendo en Su Palabra los ejemplos de hombres que nos precedieron, permanece en Su Palabra y observa la misericordia de Dios, Él es muy misericordioso y compasivo, eso afirmará tu corazón.

martes, 4 de agosto de 2009

Amistad con el mundo

"¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios"

(Stg 4:4)

¿Cómo eres con un amigo?

- Te preocupas por él

- Lo extrañas si en un tiempo no lo ves o no te comunicas

- Lo visitas siempre que puedes, pasan tiempo juntos

- Tratas de agradarle y quedar bien

- Lo defiendes

Estas cosas no pueden haber entre el mundo y yo, y entre Dios y yo al mismo tiempo. No es posible la comunión entre la luz y las tinieblas.

Necesito examinar mi vida y ver si es que estoy tratando de quedar bien con el mundo, fijarme si la opinión del mundo me mueve a cambiar; ver si es que cuando me aparto de las cosas del mundo, de pronto comienzo a extrañarlas después de un tiempo; si defiendo las cosas del mundo como si fuesen mi bandera... o si, en cambio, todo eso lo tengo con Dios: ¿Trato de agradar a Dios y su opinión me lleva a cambiar actitudes o comportamientos?, ¿Si me aparto un instante de Dios, si un día dejo de leer Su Palabra, lo extraño?, ¿Defiendo a Jesús como si fuese mi bandera, mi Señor, mi Dios o simplemente lo dejo pasar?

lunes, 27 de julio de 2009

Pedir bien

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”

(Stg 4:3)

Cuando Santiago dice que “piden mal” no está hablando de la “técnica” al hacer la oración, sino de la intención del corazón. Es decir, “pedir bien” no hace referencia a la estructura o volumen de la oración, ni tampoco a la “seguridad con que pido lo que deseo”, ni siquiera a las palabras que utilizo. La frase “porque pedís mal” puede también traducirse como: “pides con malignidad” o “pides sin misericordia”.

Jesucristo dijo que el secreto de la oración contestada está en que “permanezcamos en Él y sus palabras en nosotros” (Juan 15:7). Jesús ya había enseñado cuál era el propósito de la oración: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (Juan 14:13, énfasis añadido).

Eso es lo que Santiago está diciendo: pides y no recibes porque no estás pidiendo algo en lo que el Padre pueda ser glorificado, sino que estás pidiendo cosas en las que tú buscas tu propia gloria.

sábado, 18 de julio de 2009

Sabiduría y mansedumbre

"¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre" (Stg 3:13)

Ser sabios en toda nuestra manera de vivir es posible, sólo necesitamos pedir sabiduría a Dios, luego esa sabiduría será visible a todos, simplemente través de la conducta diaria.

Necesito acercarme a Dios a pedir sabiduría día a día y ésta se me dará a través de Su Palabra, ¿Cuántas veces hemos actuado de manera equivocada solamente porque en el momento en que debíamos actuar lo hicimos sin sabiduría, basándonos en nuestro razonamiento o en nuestra experiencia?, sólo había que pedirla y Dios la hubiese dado abundantemente y sin reproches (Santiago 1:5)

Sin sabiduría sólo cosecharé celos y contiendas (Santiago 3:14). El sabio no tiene celos porque sabe que Dios da lo necesario a cada quien y no aspira nada de otros porque confía en Dios. El sabio es manso porque sabe que Dios está en control y es Él quien lo defiende en cualquier situación.

La sabiduría se hace visible en las obras porque las obras hacen evidente dónde está mi confianza.

viernes, 26 de junio de 2009

Una cita con Dios

Pablo nos dice en el capítulo uno de Romanos que él simplemente es un siervo (esclavo) de Jesucristo y que ha sido apartado para el evangelio de Dios. Este evangelio, que no es un invento nuevo, sino que Dios mismo lo había prometido en Las Escrituras por medio de sus profetas.
Un evangelio que se trata de Jesucristo, no de riquezas en la tierra, sinó sólo de Jesucristo. Él fue declarado Hijo de Dios por el Espíritu de Santidad cuando resucitó de entre los muertos y es Él quien nos da el llamado a obedecer a la fe en todas partes, por amor de Su Nombre.

Un evangelio que podemos compartir con aquellos que están buscando una razón para vivir. Un evangelio, no para los buenos... sino para aquellos que aunque estén en la cima del "éxito" están muertos.

Si ya conoces el evangelio, simplemente compártelo, encuentra a alguien que no conozca de Cristo y -como dice Patricio Mena (cantante Ecuatoriano)- "Tú que comes del pan de la salvación... ...Sácale una cita con tu Dios"


martes, 23 de junio de 2009

La lengua

"Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere."
(Stg 3:4)
Los barcos van por donde el timón los dirige y el timón es dirigido a su vez por el que gobierna la nave. Si seguimos esta analogía, la nave es mi vida y la lengua es el timón que marca el rumbo por donde voy, entonces, todo depende de quién es el que gobierna ese timón (mi lengua): Dios o yo.
Si pretendo gobernar yo a mi lengua (el timón), entonces vivo una ilusión y en realidad mi vida está a la deriva porque ningún hombre puede domar la lengua (Santiago 3:8) (¿Alguna vez te has arrepentido porque cosas que dijiste, y que no debías?). Por el contrario, si dejo que Dios gobierne mi lengua, entonces Él puede dirigir toda la nave (mi vida) de acuerdo a Su Sabiduría y a Su Voluntad por donde Él quiere. (Y su Voluntad siempre es buena, agradable y perfecta, Romanos 12:2)
Es hora de dejar que mis palabras sean, como Pablo le dijo a Tito, sanas e irreprochables. (Tito 2:8)

sábado, 13 de junio de 2009

Fe... ¿viva o muerta?

“Así también la fe,  si no tiene obras,  es muerta en sí misma”

(Stg 2:17)

 

Santiago ya nos dijo “así hablad, y así haced…” (Santiago 2:12). Muchas veces caemos en la trampa de hablar pero no llevar a cabo lo que hemos hablado. Una de las áreas en las que esto sucede con mayor frecuencia es, precisamente, en la fe. Por eso es que Santiago pregunta “¿de qué aprovechará si alguien dice que tiene fe, y no tiene obras? (Santiago 2:14, énfasis añadido) 

Lo  importante no es la cantidad de fe que yo tenga, sino tenerla en el lugar adecuado; Jesús dijo que si tuviésemos una fe pequeña, del tamaño de un grano de mostaza, era suficiente (Mateo 17:20). De la misma manera, no sólo es necesario tener fe, sino tener una fe que esté viva. Puede darse el caso de que yo “diga” que tengo fe, pero el simple hecho de decir eso no garantiza que en realidad sea cierto.

Lo importante no es tener fe por tener fe, tampoco importa la cantidad de fe que tenga sino que ésta esté viva y en el lugar correcto.

¿Cómo sabré si mi fe está viva y en el lugar correcto?, muy simple, Santiago dice que una fe viva, una fe que salva siempre viene acompañada de obras que la hacen visible. Si al examinar mi vida veo que no hay obras que prueban que Jesucristo es mi Señor, tal vez tengo mucha fe… pero muerta.

lunes, 1 de junio de 2009

Libertad

"Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad" (Stgo 2:12)

La ley de la libertad es saber que Jesucristo me ha dado libertad de no pecar. Él me ha dado la capacidad para vivir en santidad, cosa que antes no podía hacer puesto que era esclavo del pecado (Romanos 6:17-18). Él me ha preparado y equipado para vivir así, en 2 Pedro 1:3 dice que me han sido dadas todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad (lo que pertenece a “la vida” es lo que corresponde a este mundo material y lo que pertenece a “la piedad” es lo que pertenece al ámbito espiritual. Dios me ha dado todo lo que necesito en el ámbito físico y en el espiritual), y todo eso es para que pueda vivir en Él  y para Él.

Hablar y hacer es, en una palabra, “vivir” conforme a esa ley, y  me habla de ejercer constantemente la libertad que tengo de orar, esa libertad que ahora tengo para entrar al trono de la gracia y alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro (Hebreos 4:16). Es ejercer la libertad que Él me ha dado para pedir perdón y ser perdonado y limpiado de toda maldad, sólo confesando mis pecados, porque Él es fiel y justo (1 Juan 1:9), es la libertad de poder ser un siervo de la justicia en vez de un esclavo del pecado (Romanos 6:17-18) 

jueves, 28 de mayo de 2009

Tentación (2a Parte)

"…sino que cada uno es tentado,  cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia,  después que ha concebido,  da a luz el pecado;  y el pecado,  siendo consumado,  da a luz la muerte" Stg 1:14-15

Cuando pecamos, muchas veces le echamos la culpa a las circunstancias, a Satanás o a tantas otras cosas, pero la verdad es que una gran cantidad de ocasiones nada de eso tuvo que ver con mi pecado, sino solamente yo. Santiago dice que cada uno de nosotros es tentado (incitado al mal) cuando de nuestra propia concupiscencia somos atraídos y seducidos. La concupiscencia es el deseo sobre lo prohibido, entonces, lo que sucede es que de mi carne nace este deseo sobre lo prohibido y es mi propia carne la que me pone el lazo, me atrae y seduce. Luego, cuando he caído en la trampa, he dado rienda suelta a ese deseo y el pecado ya ha sido concebido en mi mente, todavía no lo he realizado pero ya está latiendo vivo en mi mente y mi corazón. Después de eso me encuentro planeando y meditando cómo llevarlo a cabo y en un momento determinado, de pronto, el pecado  ya está consumado y mi comunión con Dios rota.

¿Entonces qué es lo que puedo hacer?, es sencillo, todo inicia en mi mente. Comienza  dejando que mi propia concupiscencia domine mis pensamientos y yo mismo me engaño  creyendo que "no estoy haciendo nada malo, son sólo pensamientos, no le hago mal a nadie".
Si detengo mis pensamientos de pecado y obedezco lo que dice Filipenses 4:8 "...todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad". Entonces evito que continúe el proceso que dice Santiago 1:14-15:
Concupiscencia-seducción- concepción de pecado-consumación del pecado- muerte.
Cuando sientas esos pensamientos, ese deseo, no lo dejes crecer, acude al Señor "en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Filipenses 4:6-7)

sábado, 23 de mayo de 2009

Cómo compartir tu fe

Si has comenzado una nueva relación con Cristo, si acabas de nacer y poco a poco has empezado a ver el mundo con otros ojos y comienzas a notar cosas que antes no veías, es porque la luz resplandeció en tu corazón en medio de las tinieblas (2 Corintios 4:6)

...y a lo mejor quisieras compartir con la gente a tu alrededor lo que estás viviendo, pero no sabes muy bien cómo hacerlo. El equipo de evangelismo de Semilla de Mostaza preparó, en pasos muy sencillos, algo que te puede ayudar.

Mira este link:

jueves, 21 de mayo de 2009

Tentación

"Bienaventurado el varón que soporta la tentación;  porque cuando haya resistido la prueba,  recibirá la corona de vida,  que Dios ha prometido a los que le aman"

Stg 1:12 

Aunque suene contradictorio, lo mejor que puede pasarme es ser tentado... pero ser tentado y soportar la tentación. De acuerdo a este pasaje, hay mayor recompensa en el soportar que en el caer o incluso que en el no tener tentación. La tentación es una oportunidad para recibir una recompensa.

Durante la tentación lo que debo hacer es no perder de vista la perspectiva correcta, recordar que Dios me hará bienaventurado si soporto la tentación y tendré una gran recompensa, mucho más dulce que cualquier cosa que la tentación me ofrezca.

En Santiago 1:21 dice que debo hacer dos cosas:

  1. Desechar la inmundicia y abundancia de malicia, o sea dejar esas cosas que no convienen, y
  2. Recibir la Palabra implantada. 

La tentación podrá ser soportada si es que he estado recibiendo Su Palabra y he estado permaneciendo en Él, desechando aquello que no glorifica a Dios. Jesucristo venció la tentación diciendo "Escrito está".

 

jueves, 14 de mayo de 2009

Pedir con fe

“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor”
Stg 1:6-7

Unos versículos atrás, Dios nos invita a pedir sabiduría (sabiduría es saber qué hacer en el momento adecuado), pero dice “pida con fe, no dudando nada”. No habla de pedir cosas materiales y estar seguro de que las recibiré, no habla de “declarar” cosas, sino que está hablando de pedir sabiduría sabiendo y creyendo que Dios conoce mejor la situación en que estoy, y que Él es el mejor consejero, por eso dice “no dudes”.
No habla de mi actitud al pedir, sino de mi actitud al recibir la respuesta: ¿Crees que Dios es suficientemente sabio para darte el mejor consejo? Si es así, ¿Por qué dudas del consejo que da en Su Palabra?

- “Señor, me ofendieron ¿Qué puedo hacer?”
- “Ama” -dice el Señor- “y perdona, bendice y humíllate”
- “Mmm… creo que mejor voy a hacer otra cosa”

Esa actitud es dudar de la sabiduría de Dios, eso es ser falto de fe en Su Palabra y en Sus caminos. Quien haga eso no piense que recibirá sabiduría de Dios ¿para qué? Si de todos modos esa persona hará lo que mejor le parezca, despreciando el consejo de Dios.
Dios siempre tiene la mejor respuesta, no importa cuál sea la pregunta, no importa cuál sea la situación. Aunque esa respuesta no siempre es la que me agrada más, siempre es la mejor. ¿Estoy dispuesto a seguir su consejo sin dudar? ¿Estoy dispuesto a creer, a tener fe en Su consejo?, si no, no recibiré nada.

jueves, 9 de abril de 2009

Sólo Él...

Sólo Él,
No se trata de mí, se trata de Él... mi vida se trata de Él.
Me conoció desde el principio y aún así me amó hasta el final... sólo Él
Día a día me ve caer y nunca ha vuelto su espalda.
Sí,
lo sé bien:
Sólo Él.

¿Quién podía comprarme y transformarme? sólo Él...
principio y fin,
desde siempre y para siempre.
Siempre Él.

Sólo Él
bajó,
bajó
bajó
humillándose a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte...
...y muerte de cruz...
Sólo Él.

¿Y el futuro?
Sólo Él hasta la eternidad,
esa es la esperanza... la esperanza siempre es Él, sólo Él...

Y la Gloria sólo para Él... sólo para Él.



"Bendito su nombre glorioso para siempre,
Y toda la tierra sea llena de su
gloria.
Amén y Amén."

Salmo 72:19



sábado, 28 de marzo de 2009

Firmes

En el libro de Josué, capítulo 4, el pueblo de Israel está cruzando el río Jordán para ir a tomar posesión de la tierra prometida. Lo primero que hacen después de cruzar el río es construir un monumento con piedras sacadas del medio del río (recuerda que el río se partió cuando entró el arca del pacto, para que el pueblo pasara en seco).

Lo que me llama la atención es el propósito por el que lo hacen: para que cuando sus hijos les pregunten '¿qué es eso?' ellos puedan decirles que Dios dividió el río delante del arca (4:6-7).
Ahora, las piedras tomadas para el monumento debían sacarse del lugar donde estaban "firmes los pies de los sacerdotes" (4:3). Esto me habla de cuán importante es fijarme dónde están firmes mis pies.

Mira, en mi vida, inevitablemente voy a construir distintos monumentos por los que mis hijos van a recordarme, y las piedras que voy a utilizar para construir esos monumentos siempre van a salir del lugar donde estén firmes mis pies. Si mis pies están firmes en Cristo, ellos verán mi vida y preguntarán por qué mi vida es como es y podré contarles del momento en que Su Presencia partió en dos mi vida, pero si mi vida está llena de monumentos hechos fuera de la voluntad de Dios, aunque sean buenos y grandes, serán monumentos inútiles y mis hijos lo notarán.

En esta época los mayores ataques, el principal blanco del enemigo es la familia. Mis hijos no van a encontrar fuerzas en mis palabras, sino en mi vida y si ellos ven que Dios es real, que Jesucristo no es una religión de domingos sino mi propia vida, entonces serán verdaderamente impactados por los “monumentos” que he construido. Necesito cuidar dónde estoy afirmando mis pies.

El apóstol Pedro dice que los ataques del enemigo se vencen resistiendo firmes en la Fe (1 Pedro 5:9) y el escritor de Hebreos dice que es bueno afirmar el corazón con la gracia, no con cosas materiales como viandas (Hebreos 13:9)

¿Dónde están tus pies?

viernes, 6 de marzo de 2009

...voy a dar mucho que hablar, cuando sea papá...

Ya sé que voy a ser el blanco de innumerable cantidad de críticas -y creo que muy merecidas- por tomar un tema de Pimpinela... (ups), pero lo cierto es que a principios de la década del 80 nació mi hermano y un poco después mi hermana grabó esta canción en un cassette... (qué análogo).

Claramente recuerdo una época de mi vida marcada por escuchar canciones de Pimpinela, que era lo que estaba sonando en ese entonces. (No había presupuesto para comprar discos nuevos así que había que conformarse con la programación de la radio). Esta canción en particular me resonaba en la cabeza y  la letra desataba una innumerable avalancha de imágenes.

Hoy, más de veinte años después, comienzo a entender verdaderamente eso que en aquella época sólo imaginaba.

Todo el día pienso e imagino cómo será el día que podré ver a mi hijo(a) cara a cara (hoy tengo que conformarme con ver en el ultrasonido la manera en que se pone la mano en la frente...)...  y eso siempre me mueve a pensar en cómo será el día en que nosotros estemos en la presencia de Dios, nuestro Padre... quien también nos anhela...

...el amor nos lleva a hacer locuras, como el amor de Dios entregándose por nosotros (locura para el que se pierde, pero esperanza a los que se salvan)... por eso, "...espero que no falte mucho para ese día..."
(Mis disculpas por poner a pimpinela... pero qué voy a hacer, así me siento. y sí, el video no es una gran cosa... es lo que había en la red)