jueves, 29 de octubre de 2015

A orar se aprende orando

Una de las actividades que suelen ser más difíciles para el creyente (en la mayoría de los casos) es la oración.

Recuerdo que cuando recién conocí el evangelio tenía un impulso natural por orar y agradecer a Dios a cada instante y por cualquier motivo. Poco tiempo después comenzaron a surgir varias dudas: ¿Qué puedo orar? ¿Cuál es el lenguaje que tengo que utilizar? ¿Hay alguna forma de hacer que mi oración sea más "efectiva"? ¿Hay alguna forma de oración que a Dios no le agrada?

Entonces comenzó mi búsqueda por literatura al respecto, y leí muchos libros acerca de la oración y sus beneficios, pero -aunque eran buenas lecturas- nunca lograron satisfacer lo que yo deseaba ni responder por completo mis dudas.

Es que al final aprendí que a orar se aprende orando. No existe un "manual" para una "buena oración" porque es algo que tiene que ver con la comunión con Dios. No es un trámite que si está presentado de la manera correcta va a salir aprobado sin complicaciones.

De todos modos, creo que a lo largo de la historia grandes hombres de fe han desarrollado algunos consejos que pueden ser útiles, sobre todo para cuando uno comienza a llevar una vida de oración, o para esos tiempos cuando los momentos de oración se han hecho mecánicos y religiosos. Al final, sí existen algunas normas que La Palabra enseña acerca de este tema, pero no pueden tomarse como una receta porque si se hace así, se corre el riesgo de enfocarse más en la receta que en El Señor.

Por ello, este sábado 31 de octubre estaremos viendo algunos consejos sobre la oración. No podemos decir que si sigues esos consejos tus oraciones serán mejor respondidas, pero podemos decir que esos consejos son la recopilación de varias experiencias y que -por lo menos- son un buen punto de partida para iniciar una vida de oración, o para retomarla si es que se ha enfriado esa parte de tu vida.

Con este taller queremos animarte a orar porque en verdad, a orar se aprende orando.

A las 9:00am, sábado 31 de octubre. En Semilla de Mostaza San Antonio (Eje 5 San Antonio y periférico)
(Si no vives en el DF, o no puedes trasladarte hasta la iglesia, podrás conectarte por internet a través de nuestra página: Click Aquí)

Te esperamos

lunes, 26 de octubre de 2015

¿Qué hacer este día de Halloween?


En redes sociales se armó todo un revuelo acerca de qué hacer este 31 de octubre.

Surgieron las voces que claman por "redimir la fiesta" y también quienes consideran eso como algo absolutamente inaceptable para un cristiano.

¿Cuál es mi opinión al respecto...? Bueno, se la daré a quien me pregunte y quiera escucharla (En realidad mi opinión es sólo una opinión más, al final de cuentas quien quiera celebrar esa fiesta lo hará con o sin mi venia y quien considere impío al que celebre, lo seguirá haciendo con o sin mis razonamientos)

Pero entonces ¿Qué hacer este 31 de Octubre?
Bueno, ahí sí tengo una propuesta:

En la mañana tendremos tres talleres en Semilla de Mostaza: "Cómo orar", "Cómo hacer tu devocional" y "Cómo compartir tu fe".
Mediante estos talleres queremos ayudarte a desarrollar estas tres actividades que son fundamentales en el creyente (son necesarias un 31 de octubre y un 6 de agosto y cualquier otro día).

 No tenemos una receta definitiva pero podemos contarte cómo es que algunos hemos llevado a cabo esto a lo largo de los últimos años. Esto podría ayudarte a refrescar tus tiempos con el Señor o a darte un punto de partida para iniciar estas disciplinas espirituales.

Obviamente es gratuito y no necesitas registrarte ni hacer ningún tipo de trámite. Sólo llega un poco antes de las 9:00am para sentarte y acomodarte en un buen lugar. (La verdad es que no sé si transmitirá vía internet, apenas tenga la información la pondré abajo como una especia de postdata)

Por otro lado, por la tarde tendremos un concierto con un cantautor fabuloso: Santiago Benavides. Sus canciones narran las vivencias de personajes e historias que van desde semillas hasta millonarios. En verdad va a ser de gran bendición si puedes acompañarnos en el concierto y traer a alguien invitado. En serio tu amigo inconverso va a disfrutar el concierto y además va a escuchar con claridad el mensaje de salvación.

Bueno, que debatan y discutan sobre Halloween los que quieran hacerlo, nosotros repasaremos cómo fortalecer nuestra comunión con El Señor (Ah, sólo me queda decir que estos eventos quedaron en esta fecha por pura casualidad, no por alguna estrategia en particular... así es Dios)

Te esperamos


viernes, 23 de octubre de 2015

Oración por los afectados del huracán Patricia

El huracán Patricia, en cuestión de horas, pasó de ser una tormenta tropical a ser una "tormenta monstruosa" (lee aquí el reporte de la BBC), por tanto, debemos estar listos para colaborar en la medida de nuestras posibilidades.
Como hijos de Dios podemos comenzar orando por estas cosas (No están en ningún orden en particular):


  1. Que la gente pueda refugiarse a tiempo
  2. Sabiduría para que las autoridades establezcan las medidas adecuadas
  3. Por el personal que estará patrullando en las calles durante la llegada del huracán
  4. Por las iglesias en la zona, que puedan tomar esta oportunidad para mostrar el amor de Dios y servir a sus comunidades.
  5. Por que este evento pueda ser una oportunidad para abrir a Dios los corazones de quienes hasta este momento han vivido endurecidos al Evangelio (Sólo Dios puede convertir esta tragedia en una fuente de vida

Dios tiene un propósito en cada cosa, aunque desde nuestra perspectiva algunas cosas no tengan sentido, DIOS ES BUENO y tiene un propósito. Un día llegaremos ante Su presencia y podremos decir: "Justos y verdaderos son todos tus caminos" (Ap. 15:3-4), o sea, entenderemos que todos los caminos por donde Dios nos condujo fueron buenos, todo lo que Dios hizo estuvo bien hecho. Tengamos fe y oremos por la gente que va a recibir este tiempo de prueba.

martes, 20 de octubre de 2015

Fundación de La Paz - Crónica de una vida anunciada

En la Plaza San Francisco
Hoy, 20 de Octubre, La Paz cumple 467 años de haber sido fundada...
Yo viví allí unos años a mediados de la década de los 90, y definitivamente fue la etapa que definió todo mi futuro.

Un día como hoy, pero en 1994, yo estaba cumpliendo dos meses en esa nueva ciudad (nueva para mí, por supuesto). Todavía aprendiendo a navegar entre minibuses y trufis, adaptándome al frío, que un tiempo después se haría tan cálido a fuerza de la costumbre. Entrenándome en andar y desandar la calle Comercio, sólo por conseguir una barra de chocolate con pasas de una marca que no logro recordar.

Son innumerables los recuerdos que tengo de aquellos años: guitarreadas, comidas en Las Velas (¡ah, cuánto añoro eso!), los sábados de ir a casa de la abuela, las noches de regresar de la universidad y caminar de la Perez Velasco a la plaza Alonso de Mendoza. Los días de escribir cartas a mano y las peregrinaciones al correo con la esperanza de encontrar correspondencia. Los desvelos para cumplir con trabajos en la universidad y las amanecidas tocando en algún boliche irresponsable.

Atrás está la cabeza
de Zepita. Sobre mi cabeza
está Felipe, un compañero
silencioso de aquellos tiempos
Sobre todo recuerdo las amistades que se forjaron en aquellos años de libertad irredenta. A muchos no los veo desde hace más de 10 años, pero -como decía Galeano- "son gente que sabe guardar el fuego debajo de la helada".

Si me hubieran contado lo que estaba planeado para mi vida no hubiera dado crédito. México no aparecía ni en mi mente ni en mi mapa y Cristo era sólo parte de una materia que tenía que cursar en la universidad. Hoy puedo ver cómo cada eslabón de mi vida estaba siendo unido con un propósito: Llegar a reconocer mi necesidad de un salvador.

20 de Octubre y yo tan lejos, pero tan agradecido.

(Aquí tengo otro post que me surge de aquellos años: Dale click aquí)

De esos tiempos, déjame compartirte una canción que grabamos con una banda que se formó deformando mi educación universitaria.
La banda: FracTales.
La canción: Tu sol


domingo, 18 de octubre de 2015

El hambre y el pecado...

El pecado en nuestras vidas demanda ser alimentado. Molesta, estorba y gime por alimento. La trampa es que nuestra carne a veces razona pensando que si lo alimentamos un poco dejará de molestarnos... y por tanto cedemos.

La realidad es que, al igual que el fuego, el pecado crece en su voracidad con cada bocado que obtiene de nuestra vida; y crece hasta devorarlo todo... nunca tiene misericordia, nunca tiene saciedad. Por ello es que la Biblia nos exhorta a no alimentar los deseos carnales que batallan contra nuestra alma (1 Pedro 2:11). 

Sí, así es, esta lucha no tiene cuartel ni descanso. Si en el cansancio de la lucha cotidiana cedemos y concedemos ventaja a la carne, el pecado, lejos de saciarse despierta con más hambre.

"Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Mas bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: "Sean santos, porque yo soy santo." Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo."
(1 Pedro 1:13-17)

Pensaba en eso cuando resonaba en mi mente un fabuloso poema de Rubén Darío que habla de un lobo y su relación con un pueblito italiano... pero eso se los contaré la próxima semana.

jueves, 15 de octubre de 2015

"Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego" (Gandhi)

"Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego" es una frase muy conocida, atribuida a Gandhi. 

Muchas veces se ha tomado este principio como una incitación a la venganza... ¡Pero no hay nada que esté más alejado de la realidad!

El "Ojo por ojo", establece un límite a la venganza, no la exacerba. Mira, en nuestra naturaleza pecadora siempre consideramos las ofensas hacia nosotros como mucho más graves que las ofensas hacia los demás, por ello, si  en un pleito perdiéramos un diente (por poner un ejemplo) lo que desearíamos sería arrancarle la quijada a nuestro oponente. Si perdiéramos un ojo quisiéramos sacarle la cabeza.

Cuando en Éxodo 2, Levítico 24 y Deuteronomio 19 se establece esto, lo que Dios está haciendo es impedir una violencia excesiva y establece un principio de equidad entre la ofensa y el castigo. No depende ya del enojo del ofendido, sino que el castigo deberá ser proporcional a la ofensa.

Quienes creen que La Biblia invita a la venganza con esta frase, simplemente no han leído la fuente original sino que se han dejado influenciar por interpretaciones equivocadas. Una vez más, el sentido correcto de La Palabra es fácilmente comprendido simplemente leyendo el contexto en el que se establece.

Todos anhelamos un mundo en el que se establezca una justicia perfecta... y justamente eso es lo que representa el "Ojo por ojo, diente por diente". Un día se hará realidad (Apocalipsis 20)... y aún así habrá quien no esté de acuerdo, es que el problema, más allá del ojo y el diente, está en el corazón de un pecador no arrepentido... pero esa es harina de otro costal.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Bitácora del capitán I

Bitácora del capitán


Ilustrísima dama:
Han sido dos días de andanzas y desvaríos... uno de los marineros naufragó en enfermedades, sucumbiendo con ello todo el plan original que se había trazado. Tuvimos que cambiar de mapa y derrotero pero henos aquí, ahora -aunque es noche- con nuevos albores, la vela hinchada con nuevos vientos y navegando esperanzados con el ancla a la pendura.

Debo confesar, pido excusas a Usía, mi torpe legua en la narración de tamaño periplo, pero es que sólo soy un decidor de cosas cotidianas y, ¡Ay de mí!, a la hora de ver el presente y trazarlo en letras, vuestra imagen turba todo intento. Como apuntaba correctamente don Cervantes: "¡Oh, memoria, enemiga mortal de mi descanso!" Vuestra evocación -añoro dulce de mis entrañas- me distrae de la crónica debida y sólo atino a desgarrar unos garabatos... 

Con todo, vemos pronto el arribo al cabo de Buena esperanza, no el austral, sino el nuestro. 

Suyo,
El capitán de Los peregrinos

PD. Comidos y bañados, el valioso encargo de vuestra merced descansa plácidamente en sus aposentos.


jueves, 1 de octubre de 2015

Los cuentos del tío Segundo...

Perdón por la nostalgia...

Esta semana mi papá me contó que murió el tío Segundo, aunque en realidad no lo veía hace más de 25 años, siempre lo recordábamos con cariño.

En Vallegrande, ese pueblito que se hizo célebre al albergar la tumba del Che Guevara, mi tío tenía una tienda en la que había juguetes, instrumentos de ferretería, fruta y cigarros.  Cuando éramos niños íbamos bastante seguido a ese "México Chico" (Vallegrande se conoce como "México Chico" por esa tradición de cantar canciones rancheras y porque prácticamente todos en el pueblo tocaban guitarra... y eso se veía en las películas del cine de oro mexicano) 

Tengo muchos recuerdos de esos tiempos con el tío Segundo, por ejemplo, tengo muy marcado en la memoria cómo nos sentaba a la mesa y con un machete partía una sandía... así, sin más ni más, le entregaba una mitad a mi hermana y me daba la otra a mí, y así pasábamos la tarde. O cómo con una sonrisa habitual sacaba monedas de las orejas de todo el mundo y hacía magia en el momento más inesperado.

Pero tal vez la manera más profunda en la que el tío impactó mi vida fue a través de las historias que mi papá nos contaba a la hora de dormir. En aquella época no queríamos las historias clásicas para niños, exigíamos siempre "Un cuento del tío Segundo". Mi papá entonces nos contaba historias fantásticas protagonizadas por dos niños: Ibertcito y Carlita, juntos se metían en varios problemas y siempre salían airosos con la ayuda de la magia del tío Segundo y los siempre útiles "polvitos mágicos de la tía Celestina"

Esta semana, mientras comentaba esta noticia con mi esposa, ella me recordó cómo cuando llegué a México comencé a escribir cartas -a manera de una bitácora personal-, y cómo esas cartas (que nunca envié a nadie) siempre estaban dirigidas con cariño al tío Segundo.

Hoy cierro ese capítulo. Ya habrá tiempo de releer todo lo que escribí, que en cierto sentido, seguían siendo cuentos del tío Segundo... sólo que en este México, que no es tan chico...