lunes, 22 de agosto de 2016

La Fábula de tres hermanos y la fe (¿Una"fe-bula"?)

"Fábula de tres hermanos" es una canción de Silvio Rodríguez, en la que se narra la historia de tres hermanos y sus intentos de llegar a una meta. La canción en sí misma es enigmática (puedes escucharla al final de este post). Las veces que, años atrás,  hablábamos con amigos acerca del significado de la historia (y la moraleja, ya que al final de cuentas es una fábula) llegábamos a la conclusión de que cada quien saca su propia conclusión y que hay tantas interpretaciones como orejas que la escuchen.

El tema es bastante sencillo: el primer hermano camina mirando el suelo y termina "esclavo de la precaución". El segundo camina mirando el horizonte pero su astucia se desmorona porque "este chico listo no podía ver la piedra, el hoyo, que vencía a su pié" y por ello andaba de tropezón en tropezón. El tercer hermano busca aprender de la experiencia fallida de sus precursores y camina con un ojo en el horizonte y el otro en el camino... y sí, avanza más que los otros pero paga un precio muy elevado... "Cuando vino el tiempo de resumir, ya su mirada estaba extraviada"... y al final tampoco llega.

El estribillo de la canción siempre repite: "Óyeme esto y dime lo que piensas tú", por eso voy a contarte lo que yo creo.

Evidentemente la primera forma de entender la historia es:
Quien tiene claro cada paso que dar pero no tiene en vista el destino va a fracasar.
Quien tiene en mente el destino pero no cada paso cotidiano también se quedará sin llegada porque es incapaz de cuidar sus pasos.
Pero  ¿Acaso quien hace ambas cosas también está condenado al fracaso?

En internet encontré mil interpretaciones (Sólo pongo dos de las más interesantes que encontré)
- El problema era que la meta que tenían era "nunca equivocarse o errar" y eso en sí es un imposible, por eso no llegaron.
- Si eran hermanos deberían haber caminado juntos y así, con los aportes de cada quién, podrían haber llegado a su fin.

Platicando con un amigo, hace un par de días, mientras le comentaba de esta canción (hace un buen rato que no la tenía en mente) recordábamos que Pablo dice que no andamos por vista sino por fe. En ese sentido, no importa dónde veamos... adelante, abajo o en todas las direcciones; si es que no estamos viendo -en fe- las cosas que no se ven, estamos extraviados (Porque las cosas que se ven son temporales -2 Cor 4:18). La manera de avanzar no se basa en metas claras y pasos firmes... o la suma de las dos, sino en reconocer al Señor en todos nuestros caminos y no fiarnos de nuestra propia prudencia.

Mi amigo Alex Awad dijo una vez: "Ser cristiano no es creer que Jesucristo resucitó, sino depender del hecho que Cristo ha resucitado". Al no apoyarme en mi propia prudencia sino en Su sabiduría estoy  caminando en fe... y así sí puedo olvidar lo que queda atrás (sean tropiezos o aciertos desvelados) y extenderme hacia lo que está adelante, puedo proseguir a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Bueno, eso es lo que hace un par de días hablamos con un amigo. Te dejo una versión maravillosa de esta canción, a cargo de Vocal Sampling y la versión original de Silvio Rodríguez.