lunes, 8 de febrero de 2016

Permítanme intentar un panegírico: ¡Feliz cumple, papá!

Si trato de retratar a mi papá con palabras, siempre tendré al lenguaje en deuda abismal con la vida...
...me he sentado frente a la pantalla tratando de decir, de hablar, de escribir... y me pierdo entre escenas que no resisten el lenguaje.

Tal vez si intento contar el primer recuerdo que tengo consciente  de mi viejo... esas noches en un pueblito entre montañas donde vivíamos, cuando llegaba del trabajo y jugábamos al lobo y las ovejas ¡Cómo gritábamos y corríamos por toda la casa...!

Tal vez si pienso en la cosas que aprendí, esas cosas que no son trascendentales pero que importan y marcan la vida, las cosas que hoy -tantos y tantos años después- sigo disfrutando: El cassette de los Beatles, las zarzuelas, el tumbo y las horas de carretera en la camioneta roja.

Tal vez si me enfoco en los principios fundamentales de la vida, las cosas que vi en su vida: La importancia de ver por quienes tienen menos, la necesidad de escuchar, la imperiosa urgencia de la honestidad...

A lo mejor si trato de revisar las cosas prácticas que me enseñó: a manejar, a despejar "x" en las fórmulas de colegio, a tomar un libro y saberlo contar, siempre dejando que las páginas respiren y antojando a quien oye a tomar la historia entre sus manos, a ser el primero en pedir perdón...

Muchas veces, cuando comencé a ser tomado en serio en la sociedad, me topé con personas que me reconocían por el nombre (no hay muchos "iberts" en la vida) y tuve que sonrojarme con orgullo por la cantidad de elogios que quienes lo conocen vierten sobre su honra, con sinceridad y agradecimiento... Alguno me ha dicho que reconoce en mí algo que es suyo... es difícil imaginar un elogio mayor.

Papi, "feliz cumple" se vuelve tan mezquino ante la avalancha de gratitud eterna que le tengo a mi Señor por haberte elegido como mi primer amigo y mi mejor maestro. El mandato de mi Dios de "Honrar a tu padre" tiene toda lógica y es un privilegio que difícilmente podré cubrir cabalmente.

Sin querer ser cursi como los boleros... (chiste local) hace años que escribí esta canción: (Grabada con una grabadora de cassette, en el que fue mi cuarto-casa por muchos años. Incluye interferencia del celular al final de la canción y las respectivas dudas sobre la letra que tiene que tener toda obra inédita... )

Feliz cumple, papá, y muchas gracias

"Canción de Ibert sobre Ibert, el papá de Ibert y abuelo de Ibert" 

(Sé que tengo que trabajar en el título de la canción...)




A veces despierto aferrado al silencio
Y busco tu sombra cuidándome el sueño
A veces te miro cuando miro hacia adentro
A veces te sueño aunque ya esté despierto

Y busco palabras que viajen los cielos
Y rimas que adornen lo que voy diciendo
Y busco tu abrazo en las olas del viento
Y un poco de tiempo, un poco de tiempo

Mi padre, mi amigo, mi voz y mi  cuento
Canción y poema que vive en mi pecho
Intento decirte todo lo que siento
Intento contarte lo que llevo dentro

A veces recuerdo tu risa y tus juegos
El lobo, tus viajes, tus bailes, tus gestos
A veces sorprendo mirando el espejo
Un rayo de luna que me habla en secreto

Y sé que sos vos quien me mira de lejos
Que cuidas mis noches, mis pasos, mis miedos
Y siento tu abrazo en las olas del viento
Y encuentro reposo y hay tiempo en el tiempo

Mi padre, mi amigo, mi voz y mi cuento
Mi viejo, mi abrigo, mi cómplice en verso
Intento canciones, intento momentos
Intento decirte que te llevo dentro