jueves, 12 de julio de 2012

Facundo Cabral, a un año de su asesinato


Hace unos días se conmemoró un año de la muerte de Facundo Cabral. Recuerdo que ese día estaba junto con el pastor Fermín IV en la conferencia anual de iglesias de Capilla Calvario, en Ensenada y luego, en un momento Fermín se volteó y me dijo "mataron a Cabral, ¿a ti te gustaba no?". 

En principio me pareció una mala broma, pero luego lo confirmé a través de las redes sociales. Debo confesar que de alguna manera me sentí afectado.

A Facundo Cabral lo vi en dos ocasiones hace unos diez años, una con "Cortezías y Cabralidades", en un espectáculo con Alberto Cortéz; y un año después en un show en solitario (donde compré un afiche que decía: "Nos engañaron... nos invitaron a un concierto y vimos un milagro").

Un tiempo después, con alguna banda que tenía, en algún concierto (no recuerdo bien dónde pero había mucha gente en el "backstage") tuve un choque con él y gracias a eso cruzamos unas palabras... bueno, yo no pude decir mucho, es que yo caminaba rápido hacia algún lado y al dar la vuelta por una de las puertas me estrellé con él, que sonriendo me dijo: "Che... ¿estás bien, pibe?" Yo no atiné a decir nada coherente, simplemente le dije que sí y me quedé mirándolo (para él fue seguramente algo incómodo porque siguió su camino sin alterarse...)

Para muchos, Facundo Cabral era un creyente del evangelio inequívocamente, para otros, era un blasfemo hipócrita... para mí...

Bueno, la verdad es que yo le tenía mucho cariño, por muchas razones. Fue por él que comencé a leer a ciertos poetas allá en los álgidos años adolescentes, además de ello, muchas de las frases que decía influyeron directamente en mi forma de hablar y de pensar desde aquella época.

Pero sobre todo, fue la primera persona que yo escuché que hablaba de Dios "como si Dios existiera", es decir, hasta entonces había escuchado algunas cosas acerca de Dios, pero siempre eran cosas que me mostraban un Dios frío, distante, imaginario, acartonado... como un elemento de decoración en el escenario del universo. Cuando escuché la  forma en la que Cabral hablaba de Dios y de la Biblia me dieron ganas de conocer a ese "carpintero de Belén". 

De la versión "poetizada" de Cabral aprendí mis primeros versículos bíblicos (y los memoricé),  y gracias a eso es que un día le dije a un amigo que me prestara ese libro que traía entre sus manos (un Nuevo Testamento, que mi amigo Zacarías al final me regaló y que conservo con mucho cariño ya que fue mi primer contacto con La Palabra de Verdad).

Yo no puedo juzgar el destino eterno de este señor (si está -como él diría- "...en el infierno con Somoza o en el paraíso con Vinicius de Moraes..."), sólo sé que fue un instrumento que Dios usó para tocarme, acercarme e incluso enseñarme. Por ello, hace un año le di gracias a Dios por la vida de este hombre, que muchos aman y muchos otros critican, pero que simplemente, en mi vida, fue un canal que Dios usó para alcanzarme.

Aquí dejo una grabación que mi mamá escuchaba hace años (finales de los 70 o principios de los 80) y que fue, yo creo, mi primer contacto con la obra de Facundo Cabral.







(Como epílogo, simplemente puedo decir que, incluso hoy, algunas prédicas me salen salpicadas de alguna Cabralidad en la que Dios se deja dibujar. Dios es fiel, siempre a Él la gloria)