jueves, 3 de noviembre de 2016

Conferencia de finanzas 2016

El tema del dinero siempre es polémico y complicado, pero necesario ¿Dios tiene algo que decir al respecto?

Claro que sí, en La Biblia encontramos mucha enseñanza acerca de las finanzas, pero no se centra tanto en la billetera, sino en el corazón.

En la conferencia de finanzas de Semilla México hablaremos acerca de algunos aspectos que tienen importante y directa relación con nuestra vida. Creemos que el problema económico no es sino otra manifestación de un problema interno en el corazón del individuo, por ello, los problemas y los asuntos económicos no se resuelven -en la raíz- con dinero.

Acompáñanos este 5 de noviembre de 10:00-14:30. Si no vives en la Ciudad de México puedes acompañarnos a través de la transmisión por internet.

Prolongación San Antonio #13, Col. San Pedro de los Pinos. Cerca del metro San Antonio (línea naranja).
Entrada libre


lunes, 31 de octubre de 2016

Calaverita

Tomada del blog de Isaac Espinosa: perodios.tumblr.com
Sigue a Isaac en tuiter en: @peroDios

Calaverita


La abuela tentación, a su hija Pecado nombró,
Hija pecado al instante a todo hombre tocó

Y de esta nefasta manera, tu amiga la muerte nació

Alegre la flaca cantaba que invicta a todos ganaba
Cuando ella llegaba reía , mas otro sufría y lloraba.

Un día la madre le dijo: a puertas de un hombre tu abuela tocó
La puerta el hombre abría y a su casa tu abuela entró

Pero a mi, tu madre pecado, aunque duro tocaba la puerta,
y gritaba con toda mi fuerza, la puerta nunca me abrió.

La flaca tilica temblaba, el miedo por fin conoció
Muy preocupada pensaba:

Si a mi madre la puerta no abrieron,
¿Cómo entro yo por ese Señor?

La madre Pecado indignada a muchos amantes juntó,
Rompieron las puertas del hombre, aquel ni siquiera objetó

Con fuerza con rabia de todos, en un triste Madero clavó.

Mira flaquita ahí el hombre, aquel el que nunca pecó
Tomemos ahora su sangre, llevemos el muerto al seol

Ilusas las viejas reían, pues no imaginaban, veían
Que el hombre después de tres días
la cárcel maldita rompió

El hombre ganado había, victoria que nadie ganó.

Momento señores escuchen, algo asombroso pasó,
Resucito al tercer día, aquel que por todos sufrió

Jesucristo es su nombre señores,
Jesucristo que es hombre y que es Dios

Ahora la muerte te miente pues ya no infunde temor,
a aquellos que creen en el triunfo de ese el gran Salvador.

Pobre calaca tu imperio perdiste, ahora llorando vas,humillada y triste caminas, tu tiempo contado está

Y escuchas constante en tu mente, palabras de ese valiente:

Oh muerte … yo seré tu muerte !

OSEAS 13:14


miércoles, 19 de octubre de 2016

No te deprimas ¡Vales la sangre de Cristo! (?)

Por ahí circula la idea de que valemos la sangre de Cristo... Lo he oído en mensajes que, tal vez sin mala intención, buscan levantar el ánimo de alguien diciendo: "Cuando sientes que no te valoran, recuerda que Dios pagó con Su sangre... ese es tu valor..." (Es eso o algo parecido).

El problema es que esa es una frase muy bonita pero completamente falsa.Si valiéramos la sangre de Cristo, entonces lo que nuestro Señor pagó por nosotros fue algo justo. Vio nuestro valor y pagó lo que era correcto... bajo esa perspectiva no existe gracia (favor inmerecido) sino simplemente un acuerdo justo entre el objeto (nosotros) y su valor (Su sangre).

Lo que en verdad representa la sangre de Cristo es el tamaño de nuestro pecado. Nuestro pecado es tan grande, tan escandaloso y tan perverso que no puede ser pagado con oro, plata o piedras preciosas, ni con la sangre de ningún tipo  de ser viviente, sino sólo con la sangre de un hombre sin pecado, como lo es Jesús. (1 Pedro 1:18-19)

(Dicho entre paréntesis, cuando alguien dice que el Dios de la Biblia es "sanguinario", lo que está haciendo es evidenciar que no ha comprendido la magnitud de nuestro pecado. Los sacrificios del Antiguo Testamento y el sacrificio de Cristo son violentos, sangrientos y dolorosos porque esa es la medida de nuestra ofensa a Dios).

La postura de "vales la sangre de Cristo" nos enfoca en nosotros mismos. Por el contrario, el entender que Dios me ama y que pagó por mi redención con la Sangre de Cristo, sin merecerlo, nos permite descansar en la Gracia Salvadora de Dios... y puedo glorificarle sólo a Él; de otra manera sólo estoy aceptando, con altanería, que Dios hizo un buen trueque por mi vida al poner su vida en mi lugar.

¿Tienes problemas de autoestima? No se solucionan enfocándote en ti mismo o tratando de inflar tu ánimo con recetas humanistas. Tu identidad va a encontrar descanso al entender el gran AMOR (así con mayúsculas) de Dios, quien tuvo tanta misericordia que ha pagado un precio que no valíamos para poder darnos la oportunidad de Glorificarle.

Sólo encontramos paz cuando nos colocamos correctamente en el lugar de quien necesita la misericordia de Dios, al final, el Salmista decía con certeza:

¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia!
Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
Serán completamente saciados de la grosura de tu casa,
Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.
Porque contigo está el manantial de la vida;
En tu luz veremos la luz.
Salmo 39:7-9

¿Necesitas esa luz? Corre a sus brazos como quien anhela Su misericordia porque has comprendido tu necesidad.

Mi pastor, hace un tiempo dio esta enseñanza en Semilla de Mostaza, tómate un tiempo y mira esta conferencia:


lunes, 10 de octubre de 2016

Día triste... mi abuela acaba de fallecer... Pero hay esperanza

Mi abuela, la mamá de mi papá, acaba de fallecer.
Mientras vivía en La Paz, cuando estudiaba en la universidad, acostumbraba a ir a comer todos los sábados a casa de la abuela. Nos sentábamos en "el cuarto grande" (así le llamábamos a esa habitación desde que éramos niños) y poco a poco la abuela iba trayendo abundante comida.

Fue mi abuela quien me regaló mi primera Biblia, luego de una conversación acerca de lo que deberíamos encontrar más allá de la muerte.

Una de mis tías, hace unos años me decía de ella: "ya casi no puede ver nada pero ahí sigue todos los días pegada a su Biblia... yo creo que ya ni lee nada, se la debe saber de memoria", es que mi abuela tomó en serio a Dios y a Su Palabra desde que tengo memoria.

Mi abuela hablaba de Dios como quien habla de alguien muy conocido, sin soberbia, sin fingimiento, sin poses...

En 2008, con mi esposa pudimos ir a visitar a la familia de La Paz, y un sábado fuimos a comer a casa de la abuela (no podía ser de otra manera). Hoy se cierra definitivamente la época de ir a comer a su casa el fin de semana... me tocará esperar a verla en la presencia del Dios al que tanto amó y del que tanto me habló en aquella época en que yo no quería creer en nada.

Abuelita, bienvenida a tu casa eterna junto al amado Creador, aquí nos vas a hacer falta pero allá tus ojos ya no ven oscuramente. Te extrañamos desde ya.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

¿Por qué Jesús? - Conferencia anual de evangelismo

En un tiempo en que lo importante es proveer una oportunidad de elegir entre una multitud de opciones, el cristianismo se mantiene "neciamente" sin transigir en una verdad fundamental: Sólo hay un camino al Cielo, nadie va al Padre sino a través de Cristo.

¿Por qué no cedemos? ¿Por qué no podemos aceptar que haya otras maneras y otros caminos? ¿No sería mejor que fuésemos de "mente abierta" y "modernizáramos" nuestros conceptos?

Seguramente te han cuestionado estas cosas (que dicho sea de paso, son buenas preguntas) ¿Qué podemos contestar? Bueno, este es el tema central de la Conferencia anual del ministerio de evangelismo de Semilla de Mostaza. "¿Por qué Jesús?".

Acompáñanos este próximo 24 de septiembre de 10:00-13:00 en Av. San Antonio #13, Col. San Pedro de los Pinos. Ciudad de México. (En www.semillamexico.com encuentras un mapa)
Entrada gratuita

jueves, 8 de septiembre de 2016

En verdad: La plaza del centro

Plaza 24 de Septiembre
Al fondo se ve la Casa de la Cultura
Todos los días llegábamos un poco antes de las 18:00 a la plaza 24 de septiembre. Nos sentábamos en una banca frente a la Casa de la Cultura y esperábamos a que uno a uno llegaran todos los que faltaban... aunque siempre faltara alguien.

Ahí, en esa banca, lloré la muerte de mi abuelo y frente a esa banca conversé con aquél señor que aseguraba haber sido vecino de Zitarrosa (y que ahora se dedicaba a vender copias de discos inconseguibles de música latinoamericana).

A la derecha y en frente de nuestra banca existe una esquina que, por alguna razón, siempre derrama un viento fuerte. Ahí mismo se yerguen las oficinas de la universidad... pero nunca llegaron vientos de cambio. A pesar de ello, allí mismo, sobre la calle libertad (qué curioso), frente a esa esquina me estrené en las marchas universitarias y me enfrenté con la policía cuando marchábamos exigiendo mayor presupuesto para la universidad... de ahí corríamos cuando el humo de gas lacrimógeno nos envolvía.

Llegar a esa banca implicaba siempre encontrarse con alguien conocido. Invariablemente, alguien del barrio o de la escuela estaba entrando al teatro, saliendo del cine Palace o avanzando hacia las oficinas de correos... o simplemente acudía a sentarse un rato mientras se despejaba el bochorno de la tarde.

Plaza 24 de Septiembre
Al fondo se ve la catedral
Un día regresé y habían retirado las mesitas en las que los ancianos se sentaban a jugar ajedrez, la calle Ayacucho había sido cerrada para hacerse peatonal... ya los amigos no acudían al caer la tarde, ahora otra generación llegaba esgrimiendo smartphones y tablets... hasta la Casa de Cultura (que había sido escenario de presentaciones innumerables a lo largo de toda la vida) era distinta... pero nuestra banca estaba todavía ahí, y de alguna manera la esquina de los vientos había sobrevivido al ataque posmoderno de los cambios y todavía te despeina cuando caminas hacia el Victory, donde ya no me tomo un café.

Una de las cosas que mi hija disfruta cuando vamos a Santa Cruz es ir a la Plaza a lanzar maíz a las palomas que ahí se reúnen y que -extrañamente- de tanto en tanto, como un ejército entrenado, levanta el vuelo y revolotea de la catedral al banco Argentino, para volver a comer de la mano de mi familia.

Lo que sucedía, por ponerlo en una frase sencilla, simplemente era la vida. Así, simplemente eso. Todavía no conocía a mi Salvador pero Él desde entonces me cuidaba y sostenía.
A veces la vida desenvuelve sorpresivos desencantos o desata crisis de risa, pero otras tantas veces, muchas, muchas veces, simplemente transcurre como un río suave... día a día, mientras todo se mueve y los cielos cuentan incesantemente la gloria de Dios (Salmo 19).

La plaza 24 de Septiembre está justo en el centro de la ciudad y fue por años el centro de mis actividades... Curiosamente hace un par de días, desperté con una canción en la mente, una canción que cuenta la historia de una plaza. Aquí va y que sirva de homenaje a esa Santa Cruz de la Sierra que fue mi casa año tras año.



lunes, 22 de agosto de 2016

La Fábula de tres hermanos y la fe (¿Una"fe-bula"?)

"Fábula de tres hermanos" es una canción de Silvio Rodríguez, en la que se narra la historia de tres hermanos y sus intentos de llegar a una meta. La canción en sí misma es enigmática (puedes escucharla al final de este post). Las veces que, años atrás,  hablábamos con amigos acerca del significado de la historia (y la moraleja, ya que al final de cuentas es una fábula) llegábamos a la conclusión de que cada quien saca su propia conclusión y que hay tantas interpretaciones como orejas que la escuchen.

El tema es bastante sencillo: el primer hermano camina mirando el suelo y termina "esclavo de la precaución". El segundo camina mirando el horizonte pero su astucia se desmorona porque "este chico listo no podía ver la piedra, el hoyo, que vencía a su pié" y por ello andaba de tropezón en tropezón. El tercer hermano busca aprender de la experiencia fallida de sus precursores y camina con un ojo en el horizonte y el otro en el camino... y sí, avanza más que los otros pero paga un precio muy elevado... "Cuando vino el tiempo de resumir, ya su mirada estaba extraviada"... y al final tampoco llega.

El estribillo de la canción siempre repite: "Óyeme esto y dime lo que piensas tú", por eso voy a contarte lo que yo creo.

Evidentemente la primera forma de entender la historia es:
Quien tiene claro cada paso que dar pero no tiene en vista el destino va a fracasar.
Quien tiene en mente el destino pero no cada paso cotidiano también se quedará sin llegada porque es incapaz de cuidar sus pasos.
Pero  ¿Acaso quien hace ambas cosas también está condenado al fracaso?

En internet encontré mil interpretaciones (Sólo pongo dos de las más interesantes que encontré)
- El problema era que la meta que tenían era "nunca equivocarse o errar" y eso en sí es un imposible, por eso no llegaron.
- Si eran hermanos deberían haber caminado juntos y así, con los aportes de cada quién, podrían haber llegado a su fin.

Platicando con un amigo, hace un par de días, mientras le comentaba de esta canción (hace un buen rato que no la tenía en mente) recordábamos que Pablo dice que no andamos por vista sino por fe. En ese sentido, no importa dónde veamos... adelante, abajo o en todas las direcciones; si es que no estamos viendo -en fe- las cosas que no se ven, estamos extraviados (Porque las cosas que se ven son temporales -2 Cor 4:18). La manera de avanzar no se basa en metas claras y pasos firmes... o la suma de las dos, sino en reconocer al Señor en todos nuestros caminos y no fiarnos de nuestra propia prudencia.

Mi amigo Alex Awad dijo una vez: "Ser cristiano no es creer que Jesucristo resucitó, sino depender del hecho que Cristo ha resucitado". Al no apoyarme en mi propia prudencia sino en Su sabiduría estoy  caminando en fe... y así sí puedo olvidar lo que queda atrás (sean tropiezos o aciertos desvelados) y extenderme hacia lo que está adelante, puedo proseguir a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Bueno, eso es lo que hace un par de días hablamos con un amigo. Te dejo una versión maravillosa de esta canción, a cargo de Vocal Sampling y la versión original de Silvio Rodríguez.