miércoles, 3 de mayo de 2017

Hablemos de animales...

Hay muchas teorías que se pueden encontrar acerca de lo que va a suceder con los animales cuando tengamos la nueva creación. Algunos piensan que toda criatura será restaurada cuando se acabe el tiempo de la maldición que cayó sobre la tierra con el pecado de Adán. Otros dicen que los animales tienen una vida que se termina con su tiempo en este planeta y que no hay esperanza de más allá porque simplemente no tienen espíritu eterno en ellos.

Algunos dicen que, como el Señor Jesús regresa en un caballo blanco (y nosotros también), esa es una señal inequívoca de que en el cielo existen animales... otros dicen que el caballo blanco descrito en Apocalipsis 19 es simplemente un símbolo de realeza, no algo literal...

Es más, hay quienes tienen sentido del humor (sentido del humor medio agrio, valga la aclaración) y dicen con toda seguridad que en el cielo hay gatos... de otra manera ¿de dónde se sacaría el material para hacer cuerdas para las arpas?

En fin, lo cierto es que la Biblia nos enseña que somos responsables de nuestro planeta. Que el hombre sabio trata bien a sus bestias, pues ellas son  (o eran) las herramientas por medio de las cuales podía obtener lo necesario para la vida.

Yo no sé si en el cielo voy a re-encontrarme con Lapsus, Amperio o Tobo (mis perros) o con Mina o Gardel (mis gatos), no lo sé, pero estoy seguro que los animales pueden enseñarnos algunas lecciones importantes aquí y ahora. Por ejemplo, la palabra "Adoración", en griego es la palabra "proskuneo", que según los especialistas puede definirse como la actitud que tiene un perro al lamer la mano de su amo (Cuán a menudo podemos recordar la actitud con la que debemos acercarnos a nuestro Padre, ¿no?)

Cuenta la leyenda que San Francisco de Asís le predicaba el evangelio incluso a los animales... yo no llegaría tan lejos, pero estoy seguro de que Dios es agradado cuando actuamos responsablemente con Su creación. (Ruben Darío, el gran poeta Nicaragüense, escribió un poema fabuloso con la historia de San Francisco y el lobo... puedes leer esa historia aquí: Los motivos del lobo.)

Terminemos diciendo que el Cielo será perfecto, es decir, la presencia de nuestro Señor será tan cercana y estaremos tan sin el estorbo del pecado, que todo lo demás será absolutamente intrascendente... pero si en verdad necesitas que allá esté tu mascota.... bueno, sólo diré que el Cielo no nos va a decepcionar de ninguna manera.

Todo esto surgió porque hay dos canciones que he traído en la cabeza... y ambas tienen que ver con animales: La primera es "San Francisco y el lobo" de Serú Girán, (que es la versión musicalizada del poema de Rubén Darío que te mencionaba) y la otra es "Si me haces caso" de Alejandro Filio: es la historia de un perro que clama mendigando amor de su dueña... esta canción siempre me hace pensar en lo torpe que soy tratando de vivir independiente de Dios, cuando debería ser como ese perro, porque a diferencia de la canción de Filio, yo no soy un "perro limpio y amable"... pero Él siempre me hace caso...

Si me haces caso:

San Francisco y el lobo:


https://www.youtube.com/watch?v=LzOxFgT16RE