jueves, 15 de diciembre de 2011

¡¡Un año!!


Tengo más de un año que ni miraba lo que ocurría a través de la ventana del blogger. La verdad es que he estado demasiado ocupado disfrutando de la nueva travesía en la que mi esposa y mi hija me embarcan cada mañana.
Pero no sé cómo, recordé el oficio de sentarme a escribir algunas líneas y ponerlas en esta pantalla y zas, que me doy cuenta de que en este paréntesis hubo algunos comentarios a algunas entradas que publiqué hace tiempo (espero poder responder esta semana a todas esas personas que se dieron el trabajo de escribir unas líneas)
¿Será demasiado arriesgado tomar el compromiso de retomar este espacio, sabiendo que puede pasar un año en un abrir y cerrar de ojos y no cumplir más que con esta entrada? A lo mejor puedo simplemente a sincerarme:
Me gustaría desahogar tantas cosas que he estado aprendiendo y corrigiendo (o más bien, tratando de corregir); y me encantaría hacerlo a través de este portal ¿lo lograré? sólo el tiempo lo dirá, mientras tanto -como si arrojara una botella a la mar del tiempo, sin saber si será leída o encontrada- me aventuro a poner el punto final.
Un abrazo a quienes alguna vez se aventuran a este callejón, espero vernos más seguido, si nuestro Señor nos presta vida, internet y palabras para ello (Santiago 4:15)
Bendiciones