lunes, 19 de octubre de 2009

Y a pesar de todo... esperanza

Sansón se fue enredando en pecado poco a poco. En el capítulo 16 del libro de Jueces vemos cómo primero va con una ramera y eso provoca que le tiendan una trampa, pero Dios es fiel y permite que Sansón con su fuerza pueda salir de la situación.
Más adelante lo vemos con Dalila jugando una carrera de engaños. Una y otra vez Sansón atribuye su fuerza a distintas suertes y Dalila encuentra la frustración al tratar de atraparlo.
En vez de regresar a casa al saberse emboscado, Sansón persiste en el pecado, creyendo que él puede manejar las cosas en sus fuerzas, al final de cuentas, hasta ahora pareciera que no hay consecuencias que pagar; pareciera que Dios no tiene ningún inconveniente con su pecado.
Posteriormente Sansón le revela la verdad, creyendo tal vez, que las reglas no se aplican a él. El v.20 dice que Sansón se dijo "Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él" (Proverbios 6:27-28 dice: "¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?").
Al final podemos ver a Sansón convertido en un juguete del enemigo, en un instrumento con el cual el Nombre de Dios es blasfemado. Pero Dios es un Dios de misericordia, en el v.22 leemos "Y el cabello de su cabeza comenzó a crecer..." Dios no lo ha desechado.
En lo último de su vida Sansón vuelve sus ojos a Dios y cuando ya no tiene fuerzas, se ve fortalecido. Cuando todo ya está perdido, Sansón nuevamente encuentra que Dios no se había movido sino que él mismo era quien se había apartado.
Ese es Dios: paciente y misericordioso.

Si el pecado ya ha consumido todas tus fuerzas, si en tu vida la esperanza se ha esfumado , si ya no sabes qué hacer... vuelve tus ojos a Cristo; Él sigue siendo real y sigue con la mano extendida, no importa cuánto te hayas alejado, su amor puede alcanzarte. Además Él dijo: "...el que viene a mí, no le echo fuera" (Juan 6:37)

(Si ya no tienes alternativa... no te tardes: vuelve tus ojos a Cristo. Este tema habla por sí solo: Whitney Houston "I look to You")