lunes, 5 de octubre de 2009

Esfuerzo...

Ah... recién fue mi cumpleaños y me puse un poco nostálgico (será la edad...) y mientras escarbaba entre la bruma de un lejano tedio, había una melodía en mi cabeza que me alcanzaba desde los años en que tocaba con la orquesta de mi colegio (primero clarinete, luego flauta y por último violoncello).

Recuerdo cómo nos esforzábamos por sonar bien. La técnica... la dinámica... el ojo atento a la batuta y las horas de estudio en los salones más apartados para evitar ser molestados. Incluso aquellos días en que había que saltarse una comida porque el único horario con piano disponible era al medio día.

Inevitablemente a fin de año había que presentarse en el teatro de "La casa de la Cultura" y entonces se reflejaba si realmente habíamos "corrido" esta carrera adecuadamente o si fueron todos intentos estériles... y al final de cuentas todo eso era para conseguir un aplauso, una buena calificación o una mirada de admiración de los alumnos menos avanzados... o como diría Pablo "coronas corruptibles"

Pablo nos invita a vivir el tiempo que tenemos, "corriendo" para obtener otro tipo de coronas: incorruptibles... y para ello es necesario correr con la meta clara, no correr sin sentido. Pelear no como quien golpea el aire, sino pelear sin errar los golpes, sujetando mi cuerpo en servicio del Espíritu, no al revés, así que, tengo un año nuevo por delante para esforzarme memorizando la nueva partitura (La Palabra), atento a la batuta del Señor de universo, buscando ese salón escondido para no ser molestado mientras hablo con el Creador.

La melodía que sonaba en mi cabeza (tal vez porque nunca me salió como debía) desde aquellos años mozos era el "Carnaval de Venecia" de Paganini, aquí algunas versiones que encontré por ahí... (en memoria del Instituto de Bellas Artes y Educación Integral)

Unas versión con flauta


Ahora una versión con variaciones, de Tarrega (para "guitárrega"...)


...
Por último una versión jocosa de Vadim Repin en el violín: :)