martes, 4 de agosto de 2009

Amistad con el mundo

"¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios"

(Stg 4:4)

¿Cómo eres con un amigo?

- Te preocupas por él

- Lo extrañas si en un tiempo no lo ves o no te comunicas

- Lo visitas siempre que puedes, pasan tiempo juntos

- Tratas de agradarle y quedar bien

- Lo defiendes

Estas cosas no pueden haber entre el mundo y yo, y entre Dios y yo al mismo tiempo. No es posible la comunión entre la luz y las tinieblas.

Necesito examinar mi vida y ver si es que estoy tratando de quedar bien con el mundo, fijarme si la opinión del mundo me mueve a cambiar; ver si es que cuando me aparto de las cosas del mundo, de pronto comienzo a extrañarlas después de un tiempo; si defiendo las cosas del mundo como si fuesen mi bandera... o si, en cambio, todo eso lo tengo con Dios: ¿Trato de agradar a Dios y su opinión me lleva a cambiar actitudes o comportamientos?, ¿Si me aparto un instante de Dios, si un día dejo de leer Su Palabra, lo extraño?, ¿Defiendo a Jesús como si fuese mi bandera, mi Señor, mi Dios o simplemente lo dejo pasar?