sábado, 18 de julio de 2009

Sabiduría y mansedumbre

"¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre" (Stg 3:13)

Ser sabios en toda nuestra manera de vivir es posible, sólo necesitamos pedir sabiduría a Dios, luego esa sabiduría será visible a todos, simplemente través de la conducta diaria.

Necesito acercarme a Dios a pedir sabiduría día a día y ésta se me dará a través de Su Palabra, ¿Cuántas veces hemos actuado de manera equivocada solamente porque en el momento en que debíamos actuar lo hicimos sin sabiduría, basándonos en nuestro razonamiento o en nuestra experiencia?, sólo había que pedirla y Dios la hubiese dado abundantemente y sin reproches (Santiago 1:5)

Sin sabiduría sólo cosecharé celos y contiendas (Santiago 3:14). El sabio no tiene celos porque sabe que Dios da lo necesario a cada quien y no aspira nada de otros porque confía en Dios. El sabio es manso porque sabe que Dios está en control y es Él quien lo defiende en cualquier situación.

La sabiduría se hace visible en las obras porque las obras hacen evidente dónde está mi confianza.