miércoles, 16 de julio de 2008

¿Nacer de nuevo?

Nicodemo se acercó de noche y le dijo a Jesús: “Sabemos que vienes de Dios…”
¡Claro! Cómo negarlo después de ver todo lo que había visto; cómo negar que venía de Dios después haberle oído…
El problema para Nicodemo no era lo que sabía, sino lo que no sabía –o no quería reconocer- : Su verdadera condición.
Nicodemo, como todos los religiosos, creía que el “hacer cosas” ponía a Dios en la obligación de otorgarle la entrada al cielo.

Es fácil reconocer quién es Jesús… (Es demasiado maravilloso para confundirlo con un simple maestro o un profeta… Él es Dios) el siguiente paso es reconocer quién soy yo, y cuando estoy a su luz la realidad es evidente. No importa cuántas “cosas buenas” haga o pretenda hacer… nunca es suficiente porque Jesús es Dios y yo soy polvo.
Por eso Jesús le contesta: “Necesitas nacer de nuevo (…) el que no nace del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios”. ¿Nacer de nuevo? O sea ¿tener dos vidas? ¡Claro que no! (a no ser que seas un gato no tienes más que una vida) ¿Entonces?

Entonces quiere decir que necesitas otra vida, la Biblia no dice que debes “mejorar” sino que necesitas renacer. ¿No te has cansado de la vida que cada día inicias y persigues, pero que siempre se escapa de tus dedos? ¿No te has cansado ya de tantos esfuerzos estériles?

Primero necesitas nacer de nuevo (si no sabes cómo, aquí te ayudan paso a paso: www.quehare.com) y luego… como Juan Bautista: deja que Él crezca mientras tú menguas… eso es morir a ti mismo.

Nicodemo no reconocía que estaba muerto, esa era su condición, por eso hacía cosas religiosas para sentirse vivo. ¿Tú eres igual?

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán” (Juan 5:23-24)

(La historia de Nicodemo la encuentras en Juan 3)